Santander cuenta con numerosas playas, pero la más emblemática es la de El Sardinero. Es un arenal de casi tres kilómetros que comienza en la Avenida de La Reina Victoria, a la altura de La Magdalena, y termina frente al hotel Chiqui. Se recorre en dos horas por el paseo marítimo.Por el camino pasamos por la playa de El Camello, llamada así por una roca modelada por el mar que recuerda al animal, y llegamos a La Primera. Se puso de moda allá por 1847, como lugar ideal para tomar los salutíferos ’baños de olas’.